miércoles, 27 de mayo de 2015

Todo empezó...




“Nadie se da cuenta de lo hermoso que es viajar hasta que vuelve a casa y descansa sobre su almohada vieja y conocida” Lyn Yutang


En las vacaciones de semana santa, me invitaron mis abuelitos a dar la vuelta, digamos un tour por el centro de México, yo emocionada por conocer lugares nuevos acepté y nos fuimos a emprender una nueva aventura, así sin mas, debo decir que mis abues son personas que no les gusta planear las cosas porque muchas veces no termina como ellos quieren, así que salimos de casa aproximadamente a las 5:00am; nuestra primera parada fue la Ciudad Tapatía, Guadalajara, desayunamos unas ricas tortas y seguimos con nuestro tour, siendo nuestra segunda parada (obvio hicimos unas mas para cargar gasolina y comprar otras cosas) Querétaro, la ciudad natal de mi papá y mis tios. Mi abue nos contó donde vivían, que paseos daban con mi papá de chico y mis tíos. Es emocionante ver la cara de mis abuelitos recordando esos tiempos y por último llegamos a Pachuca, con la familia de mi abuelito para hospedarnos ya que el trayecto fué algo largo y mi abue necesitaba descansar, y a decir verdad yo tambien jeje.


Al día siguiente, muy temprano después de desayunar unas ricas enchiladas que solo a mi tía Elvira le salen taaaan ricas, nos fuimos a la Ciudad de México, visitando ciertos lugares que a continuación les presentaré.






Teotihuacán: La impresionante zona arqueológica de Teotihuacán se ubica al norte de la Ciudad de México y se puede acceder a través de la carretera a Pachuca. Teotihuacán significa "El lugar donde fueron creados los dioses", conserva los vestigios de una de las civilizaciones más importantes de Mesoamérica. Sin importar por dónde comiences tu recorrido, quedarás asombrado con las hermosas construcciones y por el misterio que guardan los muros de la Pirámide del Sol, El Templo de Quetzalpápalotl, la Calzada de los Muertos y las edificaciones que los rodean.






Inicia tu paseo con la majestuosa la Pirámide del Sol, la más alta del complejo. Su estructura supone cinco fases de construcción. Sube por sus 243 escalones y en la cima, su ubicación, en perfecta sincronía con el eje por donde el sol se esconde cada tarde, te permitirá cargarte de energía. Incluso, de acuerdo con las leyendas de la ciudad, podrás pedir un deseo.


Realmente quedé impresionada con esta pirámide, diariamente es visitada por muchas personas y no puedo imaginar como pudo ser construida para representar tan bello panorama.






Debo admitir que nos tomamos fotos cuantas pudimos, recorrimos la mayor parte de la pirámide, aunque no la subimos totalmente ya que mi abuelita se cansó y no quiso que fuéramos nosotros solos hasta la cima de la pirámide.










Después de dar un recorrido por tan mágico lugar, nos regresamos algo cansados a Pachuca, a disfrutar de los tíos y su rica comida.




Al día siguiente, estuvimos dando una vuelta por el centro de Pachuca, cuando nos percatamos de que había una exposición de las Fuerzas Armadas donde volaron avionetas, había tanques avionetas, carros, de guerra en el cual nosotros admiramos y pudimos tomarnos fotos.


















Después de ver esa bonita exposición, (ya que nunca había estado en un helicóptero debo admitir;) estuvimos en en el Centro dando una vuelta, comprando gusgueras a morir, pero nosotros felices. 




Después de dos días de nuestra estancia en Pachuca, a mi abuelito se le ocurrió ir a Tamazunchale.. habías escuchado de ese lugar?.. porque yo no si no hubiera sido por mi abuelito, ya que ese es su lugar de origen.




Pues bien, partimos a San Luis, a conocer ese pequeño pueblo del que tanto nos hablaba mi abue, por fin llegamos después de quien sabe cuantas horas que la verdad a mi se me hizo eterno.




Lo primero que hicimos fue llegar al centro del Pueblo, nos llevó a conocer la casa en la cual mi bisabuela crió a mi abuelito. Actualmente otras personas viven en ese lugar, pero nosotros pasamos por ahi muy despacio y nos tomamos fotos como bello recuerdo.








Nos contó también de las rutas que tomaba para ir a la escuela y de lo que hacía en ese transcurso.








Se veía muy contento mi abuelito y por lógica yo también por ver esa sonrisa reflejada en su rostro al visitar su pueblo después de 15 años de no pisarlo nuevamente.








Nos llevó a que conociéramos el río en el cual todas las tardes se iba a jugar con su hermano y sus amigos por las tardes.





y no podía faltar la visita al muy conocido Festival del Huapango que por cierto estuvo muy bonito,











Después de dos días de estancia y pláticas amenas con la familia de mi abue, nos regresamos a casa cansados pero muy contentos por haber visitado lugares que no conocía pero sobre todo por lo valioso que es para mi abue dichos lugares y que nos haya hecho partícipe de su tesoro.




Despues de llegar a casa pasados algunos días, se vino el cumpleaños de mi abuelito. Razón suficiente para llevarlo a comer a algun lugar que no conociera así que lo llevamos a comer al Jacal de San Antonio que se encuentra en Comala.








El Jacal de San Antonio es un restaurante perteneciente al municipio de Comala, en el Estado de Colima. 

Un lugar muy bonito, con una rica comida y una excelente vista a la vegetación que tiene a sus alrededores.


















De camino pasamos por la zona mágica: fenómeno que se observa en el Km. 4 de la carretera Comala – San Antonio, en donde líquidos, objetos y hasta vehículos con motor apagado ascienden una pendiente. Este espacio, inicialmente fue conocido como “Zona Magnética” y desde 1999, por acuerdo de la Secretaría de Turismo del Gobierno del Estado, adoptó el nombre de “Zona Mágica”. 


y así fue como ese pequeño tour no planeado, terminó siendo el mejor viaje que he tenido, pues con una compañia como mi familia la verdad que no pudo ser mejor.


Gracias abue por ese viaje excepcional.. no lo olvidaré, así como tampoco olvidaré esa sonrisa de verte siempre tan feliz!!...